CUANDO HAY
UN PROBLEMA,
EL CAMINO HASTA LA AYUDA DEBE SER CORTO.
Sitio web, dominio, alojamiento, email, cloud o seguridad. Cuéntanos qué ocurre y dirigiremos el problema al área adecuada — con contexto y sin vueltas innecesarias.
Primero entendemos.
Después lo dirigimos.
Un sitio web que no abre puede ser código, DNS, alojamiento o infraestructura. Un email que no llega puede estar relacionado con la configuración, el dominio o el servicio.
Por eso recopilar contexto rápidamente forma parte del propio proceso de soporte.
Empieza por el problema.
Nosotros nos ocupamos del camino.
Cuéntanos
qué está pasando.
No necesitas diagnosticar el problema. Danos suficiente contexto para poder empezar en el lugar correcto.
verlo juntos.
A veces es más rápido
mirar la misma pantalla.
Cuando el problema está en un dispositivo, configuración o aplicación, podemos guiar una sesión de asistencia remota después de hablar contigo.
La sesión se inicia solo cuando hace falta y con la participación del usuario.
Solicitar asistencia ↗Menos vueltas.
Más contexto.
Una captura
puede ahorrar diez preguntas.
Los mensajes de error, la hora aproximada, los usuarios afectados, la dirección del servicio y cualquier cambio reciente pueden marcar una gran diferencia en el diagnóstico.
Varias áreas.
Un único punto de entrada.
El problema puede estar en un sitio web, dominio, email, servicio cloud o configuración de seguridad. El usuario no debería tener que averiguar dónde termina un área y empieza otra.
Explica el problema.
Empezamos ahí.
No necesitas conocer el diagnóstico antes de pedir ayuda.
Solicitar soporte ↗